|
En
los países desarrollados aproximadamente la tercera parte del
consumo energético total se produce a través de
electricidad, de la cual entorno al 25% va destinado a iluminación.
El coste de la iluminación puede llegar a ser de hasta el 80%
o 90% del coste energético operativo en aplicaciones
comerciales.
Las
tecnologías de iluminación convencionales son altamente
ineficientes presentando una proporción en la conversión
de energía eléctrica en luz útil que apenas
alcanza el 15% en las mejores aplicaciones, llegando a valores de
entorno al 2% en gran parte de estas. En comparación, el uso
de energía para el calentamiento de edificios o el movimiento
de motores es mucho mas eficaz con valores de hasta el 70% o 90%
respectivamente.
La
tecnología Luxintec se desarrolla con el propósito de
acercar la electrónica a la iluminación y aumentar la
eficiencia energética en la aplicación de la luz. Para
ello consideramos no solo la eficacia en lumen/watio de la lámpara
sino la suma de esta a la eficiencia en la alimentación
electrónica, el control ético de la luz generada y su
correcta proyección en las instalaciones. Desde
un punto de vista medioambiental, el consumo energético en
electricidad a nivel mundial en el año 2005 supuso la emisión
de unos 9 billones de toneladas de C02 a la atmósfera. El
desarrollo e implantación de tecnologías de iluminación
más eficientes utilizando LEDs de potencia supone un paso
adelante en la reducción de este consumo energético lo
que permitiría duplicar la eficiencia en la aplicación
de la luz para iluminación en el año 2025.
Además,
gracias a la tecnología LED también se verá
notablemente reducida la contaminación lumínica de las
ciudades, debido al control de la luz que nos permite realizar esta
tecnología. Esta contaminación no es más que la
emisión directa o indirecta hacia la atmósfera de luz
procedente de fuentes artificiales, debido al uso de luminarias
inadecuadas o a excesos de iluminación. Los efectos más
destacables de la contaminación lumínica son: la
dispersión de luz hacia el cielo,
es decir no hay control de la luz y la
intrusión lumínica que amenaza tanto a la biodiversidad de la fauna y la flora nocturna
que precisa la oscuridad para sobrevivir y mantenerse en equilibrio,
como a las personas que ven invadidas sus casas por el descontrol de
las luminarias instaladas en la calle.
| |